En un deporte de equipo, como lo es el fútbol, es necesario que exista la figura de un líder que lleve a cabo un plan y establezca unos objetivos claros, que se desarrollarán a lo largo de un período de tiempo limitado. La consecución o no de estos objetivos determinarán, en parte, el éxito del grupo, que no tiene por qué ser la victoria en el terreno de juego, tres puntos importantes o conseguir un campeonato. La victoria puede ser moral, ética o simplemente la victoria del esfuerzo realizado durante una temporada. Los objetivos marcados serán muy importantes a la hora de entender si hemos tenido o no el éxito que buscábamos.

Algunos pasos importantes que nos pueden ayudar a llegar a ese objetivo que nos hemos marcado pueden ser los siguientes:
- Marcar el camino
- Planificar
- Construir un espíritu de equipo
- Motivar
- Resolver los conflictos
Ser buen líder no solo implica estar al frente de un equipo, implica gestionarlo de una manera correcta, tanto dentro como fuera del campo, en la vida personal y en la futbolística de cada jugador, implica instruirlos a todos y cada uno de ellos, sin excepciones, sin exclusiones, porque todos tienen mucho que aprender, pero, sobre todo, todos tienen mucho que enseñarnos. Es importante la labor de equipo, que todos luchen por lo mismo, que todos tengan el objetivo que queremos conseguir en mente, que todos se sientan partícipes de ese GRUPO.
Sin embargo, para ser un buen líder hay que dar el primer paso, que no es centrarse en un equipo, sino en uno mismo, en creer en tu trabajo y actuar con convicción, pero también en tener sentido crítico consigo mismo, analizar los errores propios y corregirlos. Ser un buen líder es mostrar una actitud positiva ante los problemas que nos pueda ofrecer el entorno, es transmitir un mensaje sin dudar, ser consciente de las diferencias que existirán en el grupo, es ser competitivo sin olvidar ser amable, comprensivo y tener respeto por los demás, actuar de buena fe porque somos el espejo para muchos de nuestros jugadores o miembros del cuerpo técnico, y sin duda la más importante, ser buen líder es ser un GRAN EDUCADOR.
Autor: José Joaquín de Olmedo