“Me bloquea j…. y me quita las ganas de entrar al campo.” “Pero ¿quién te bloquea? ¡Mi entrenador! Cuando cometo un error, y me grita como un loco, mencionando mi nombre bien fuerte (así se enteran todos). No hace falta que haga esto, si yo ya sé que me he equivocado. Y esos gritos, hacen que me bloquee, juegue peor y me quiera ir.”

Esta frase puede escucharse a menudo de futbolistas profesionales, semi profesionales, amateurs, adolescentes y niños de 10-11 años. En este caso particular, surge de una conversación que mantuve con un adolescente de 14 años, al finalizar un partido, el cual estaba abatido, no solo por el error que cometió, sino por la reacción desmesurada de su entrenador.

El entrenador debe ayudar a que sus jugadores sean mejores.

Un entrenador está para facilitar y ayudar a que sus jugadores sean mejores, de modo que todos puedan beneficiarse de esto, y alcanzar los resultados propuestos.

Existe la falsa creencia, que cuando un entrenador grita, hace aspavientos, y festeja los goles acaloradamente, es un muy buen entrenador porque lo vive, pero como he dicho, es una creencia absurda y caducada. Con esto, no digo que al que le guste hacerlo, debe quitarlo de sus comportamientos, pero sería bueno que reflexionase si esto aporta o resta, al hacer de los futbolistas que entrena.

Un entrenador no deja huella porque grite o no, festeje los goles con rabia o no, se encare con los árbitros o no, gane títulos o no, se vaya a comer con los jugadores o no, se vista de traje o chándal, hable de manera excelente o no. Un muy buen entrenador es aquel que conecta con sus jugadores (todos son diferentes), y los hace mejores en algo. Porque de esta manera, es cuando dejará una huella, y se le recordará por dejar algo bueno.

A LA HORA DE LIDERAR A UN EQUIPO, HAY QUE TENER EN CUENTA, QUE LOS FUTBOLISTAS SON PERSONAS.

Germán Antelo

A la hora de liderar un equipo, hay que tener en cuenta, que los futbolistas son personas. Y esto es, que tienen emociones, miedos, familia, sueños, dudas, ego, auto exigencias, obstáculos, entornos de crecimiento diferentes, físicos distintos, y valores. Por lo cual, a la hora de tratarlos y relacionarse con ellos, se debe tener presente, que un mismo método para todos ¡no funciona! Y, no sirve el famoso “esto es así y si no le gusta que se vaya”, si tu deseo es dejar una huella, y hacer un equipo de verdad.

Cuando se grita de manera desmedida para remarcar errores, puedes conseguir efectos contraproducentes tales como:

  • Bloquear e inhibir al jugador.
  • Evitar tocar el balón por miedo a equivocarse y recibir una reprimenda.
  • Invitar al rival a que sus ataques se enfoquen al jugador que está con miedo al error.
  • Crear un ambiente de tensión y temor en el equipo.

Remarcar errores gritando y haciendo gestos desmedidos, no te hace ni más líder, ni auténtico, no te aporta presencia, y mucho menos te hace un entrenador de leyenda. Lo que te aporta, ser el centro de atención, y llevarte todas las miradas. Algo que los líderes y entrenadores extraordinarios, no les interesa en lo más mínimo.

Con todo esto, no digo que pegar dos gritos para empujar al equipo, o algún jugador sea algo malo, pero si sostengo, que se debe tener mucho cuidado a la hora de utilizar esta herramienta, porque puede pasar de ser algo potente, a convertirse en algo contraproducente.

Un entrenador tiene la misión de educar, facilitar, dar luz (táctica, estrategia) y energía positiva a los jugadores que entrena. Y a la hora de ayudarlos a mejorar, sobre todo errores técnicos, es necesario que:

  • Encuentre el canal de comunicación adecuado, para llegar al jugador (algunos prefieren charlas privadas, otros que les griten, a otros que le hablen tranquilamente).
  • Entrenar de con él esas áreas de mejora, y hacerle consciente de esto, para que ponga toda su energía en ello.
  • Mostrarle pequeñas mejorías, para que se motive y vea que el trabajo realizado, está dando sus frutos.

Después de haber hecho todo este trabajo, y ves que algún jugador en particular, muestra una actitud negativa, “pasota”, y no quiere mejorar; pues habrá llegado el momento de tomar decisiones (tal vez prescindir de él), pero tú como líder, tendrás la tranquilidad que has hecho, todo lo que tenías a tu alcance para que mejore, y no te has limitado solamente a decir “tacos”, y gritar de manera desmesurada.

Un entrenador debe “construir puentes” con los jugadores, y cada relación es diferente, porque todos somos diferentes, por eso los gritos pueden motivar a pocos, y bloquear a muchos.

Autor: Germán Antelo Solozábal

19 €

Cómo preparar una semana de entrenamiento

- ¿Crees que no estás entrenando acorde a tus ideas? - ¿No sabes analizar a tus rivales antes del partido? - ¿Te cuesta organizarte según los días de entrenamientos que tienes a la semana? - ¿No sabes diseñar tareas? - ¿Te cuesta gestionar al grupo y tus charlas no son de provecho? Para preparar una semana de entrenamiento en fútbol 11, necesitamos organizar y planificar con antelación todos los días de la semana al detalle teniendo en cuenta múltiplos factores como son el análisis del rival, las sesiones de entrenamiento, el planning semanal y las charlas entre otras cosas. Es por eso que, debido a la gran cantidad de detalles que tenemos que tener en cuenta se hace imprescindible un curso como este.

EMPIEZA AHORA

39,90 €

Crea tu Modelo de Juego

Diseña tu propio modelo de juego y preséntalo a cualquier club para conseguir trabajo.

EMPIEZA AHORA

Temporalmente gratis

Acciones a balón parado (ABP)

Si necesitas decenas y decenas de acciones a balón parado divididas en zonas del campo, este es tu curso

EMPIEZA AHORA


Shopping cart
Aún no agregaste productos.
Seguir viendo
0